Cáncer de sangre

Leucemia mieloide aguda

La leucemia mieloide aguda (LMA) es un cáncer hematológico agresivo que afecta los glóbulos blancos. Se origina por mutaciones genéticas y desplaza células sanas, causando insuficiencia orgánica. Aunque puede afectar a cualquier edad, su incidencia aumenta en adultos mayores de 65 años.

La leucemia mieloide aguda (LMA) es un cáncer hematológico que afecta a los glóbulos blancos y que se desarrolla rápidamente. Se han identificado mutaciones en los genes que producen esta enfermedad. Las células sanguíneas sanas son desplazadas progresivamente por células malignas o blastos, lo que provoca insuficiencia orgánica y la muerte en un lapso muy breve.

La leucemia mieloide aguda (LMA) ocurre en todos los grupos etarios, aunque el riesgo de padecer esta forma de cáncer aumenta con los años, siendo los adultos de 65 años los más afectados. Entre los niños, este tipo de leucemia no es tan común, afectando aproximadamente a 10% de los pacientes jóvenes que padecen neoplasias malignas.

Factores y mutaciones en la LMA

La leucemia mieloide aguda (LMA) surge por mutaciones en los genes dentro de las células madre mieloides presentes en la médula ósea. Estos cambios son claves para que se manifieste esta malignidad. La LMA es una forma agresiva que impacta la producción de células sanguíneas normales.

Entre los factores de riesgo se mencionan la exposición a radiaciones ionizantes, algunas sustancias químicas y antecedentes familiares. Las mutaciones en genes específicos se asocian con diversos subtipos de leucemia, afectando el diagnóstico y tratamiento. Distintas variantes de LMA presentan anormalidades citogenéticas en los cromosomas, afectando la diferenciación y maduración de las células sanguíneas.

Proceso de diagnóstico y subclasificación de la LMA

El diagnóstico de la leucemia mieloide aguda involucra pruebas de sangre y biopsias de médula ósea. Se identifica la presencia de células leucémicas y la clasificación sigue la norma FAB (French-American-British), definiendo subtipos según morfología y características citogenéticas.

La edad del paciente y mutaciones genéticas son cruciales para determinar el pronóstico y tratamiento. Técnicas diagnósticas avanzadas permiten detectar anomalías cromosómicas que afectan las decisiones terapéuticas.

Tratamiento de la LMA

La leucemia mieloide aguda se trata comúnmente con quimioterapia intensiva para eliminar las células cancerosas en la médula ósea.

En situaciones donde la quimioterapia no logra el efecto deseado, el trasplante de médula ósea también es considerado por los médicos para restaurar células madre hematopoyéticas normales. Los medicamentos actuales buscan inducir la remisión al eliminar las células leucémicas.

Cada tipo de LMA requiere de una terapia personalizada basada en las mutaciones genéticas y la respuesta inicial del paciente.

Síntomas de la leucemia mieloide aguda (LMA) en pacientes

Los principales signos y síntomas de la leucemia mieloide aguda incluyen:

  • Anemia. La anemia es causada por una disminución de la cantidad de glóbulos rojos (desplazados por células patológicas), responsables del transporte de oxígeno por todo el cuerpo. Los síntomas incluyen debilidad, letargo, palidez de las membranas mucosas y de la piel, frecuencia cardíaca acelerada, sensación crónica de fatiga, y disminución generalizada del rendimiento físico.
  • Trastornos hemorrágicos derivados de una deficiencia de plaquetas (trombocitos), responsables de la coagulación de la sangre, en correcto funcionamiento, o de una disminución significativa en su número. Los trastornos hemorrágicos pueden manifestarse por petequias en la piel (hemorragias puntiformes de la piel, especialmente en las extremidades), sangrado muy difícil de detener (incluso en el caso de lesiones leves), sangrado espontáneo nasal y de encías, y fácil aparición de hematomas, así como hematuria.
  • Infecciones oportunistas resultantes de una disminución inmunitaria. El tratamiento adecuado para las infecciones es crucial, ya que sin antibióticos, estas pueden ser graves para los pacientes. Por lo tanto, es vital el monitoreo regular de la sangre en pacientes con leucemia. Sin tratamiento antibiótico adecuado estas infecciones pueden ser graves.

Otros síntomas preocupantes incluyen:

  • Dolores severos de huesos (brazos, piernas, cabeza, articulaciones).
  • Inflamación de la mucosa oral y otras secciones del tracto gastrointestinal.
  • Pérdida de apetito que resulta, entre otras cosas, en una pérdida de peso.

Síntomas adicionales vinculados a la LMA

Además de los síntomas conocidos, pacientes con leucemia mieloide aguda pueden experimentar fiebre persistente, sudoraciones nocturnas y agrandamiento hepático y esplénico. Estos signos reflejan el avance de la enfermedad y la proliferación de células leucémicas.

La detección precoz y diagnóstico oportuno son esenciales para iniciar el tratamiento y evitar complicaciones severas asociadas al progreso de la LMA.